Los datos se han convertido en algo muy valioso para las empresas y sus marcas, y esta situación no escapa a la industria automotriz para la cual la información de sus propietarios y conductores tiene un alto potencial para sus ventas y servicios.

Ya sabemos que compilar datos es casi igual a dinero en efectivo en términos de publicidad y mercadeo. Por lo tanto, empresas como Meta (Facebook) han pagado costosas multas, no por acceder a esos datos, sino por su tratamiento.

Con la entrada de la Inteligencia Artificial (IA), los datos empiezan a tener más valor pueden ser ‘vender’ à otras empresas qu’a través de algoritmos lograron establecer que está comprando su clientela.

La industria del automóvil está viviendo uno de sus grandes cambios en los últimos tiempos con la entrada de los coches eléctricos, pero sobre todo con el coche ‘conectado’. Saber en dónde dejamos el carro y encontrarlo es una gran ventaja, pero también lo es para los fabricantes que van guardando los datos de todos nuestros movimientos.

Esta práctica está muy extendida en los smartphones, y cuando se navega por Internet, no deja de preocuparse a muchos pero es una realidad que ya llegó a los vehículos, sobre todo, a los de última generación. Así, cada vez que usted va en su carro una gran cantidad de datos están compilados, desde la forma de conducir hasta que tipo de trayectos hace con más frecuencia.

Algunos de los datos se quedan con elmanufacture, incluso, antes de que el carro llegue a sus manos. Por eso, en algunos almacenes, cuando va a leer un repuesto le piden el número del VIN (número de identificación vehicular, por sus siglas en inglés). Con este dato las marcas saben quién lo compro y en qué país, y además les sirve para llevar a cabo un record de las autopartes que más rotan.

Other data claves además del VIN, son el número de matrícula, el posicionamiento del GPS cada vez que usted lo utiliza para moverse en la ciudad o en ruta. Y hay otros datos importantes más ‘personales’, como la aceleración, la velocidad, los cambios de carril, como la frena, y en general, su forma de conducir.

Esta cantidad de información permite a los fabricantes introducir mejoras notables en los nuevos desarrollos de sus modelos y servicios. Las cámaras y sensores y la información que trae es importante para el futuro y avanzar mejor hacia la conducción autónoma.

Además de brindarles información a las marcas sobre qué características podrían tener sus nuevos modelos, o los hábitos de recarga en los autos eléctricos; y también utilizan las autoridades para implementar nuevas normas de tránsito acordes con las nuevas tecnologías.

¿Quién compra y quién vende?
Inicialmente, los datos de su fabricante, solo una vez, es un momento de fuerte disputa entre las marcas de autos y las grandes empresas de Internet sobre la propiedad, pero esa es otra historia.

El fabricante puede utilizar para desarrollar nuevos modelos, analizar con mayor certeza las preferencias de sus clientes y crear mejores productos, pero también pueden venderlos, algo que en ciertos económicos es un elemento central de su negocio.

El ejemplo mas claro el de las aseguradoras. En Europa, las empresas de heno que tienen incentivos tienen clientes conocidos si instalan una aplicación en el móvil que monitoriza sus habilidades de conducción, velocidad máxima, aceleración, cambios de dirección, etc. Es un arma de doble filo, porque así como pueden ‘premiar’ con mejores pólizas cunado no hay reclamaciones, también lo pueden castigar con tarifas más costosas dependiendo del riesgo.

Seguramente en los próximos años habrá un aumento en la recopilación de datos, y por supuesto, también una mayor preocupación de los usuarios por lo que se puede hacer con ellos.